Musicoterapia Humanista

Vintage interiorLa Musicoterapia es una disciplina que utiliza la música como medio para alcanzar unos objetivos terapéuticos y se sirve de la capacidad que tiene la música para representar nuestros propios movimientos internos.

 La música ha acompañado al ser humano desde tiempos inmemoriales. Ahora la ciencia lo estudia, lo que permite unir los legados antiguos con las nuevas investigaciones.

En una terapia con música entran en juego elementos como la audición, la improvisación, la expresión y el movimiento corporal, la fusión con otras artes (pintura, poesía, teatro…). Es la relación terapéutica, el manejo que hace el terapeuta de las diferentes técnicas y lo que aporta el paciente a cada sesión lo que va conformando el proceso terapéutico, adaptado al ritmo y las necesidades de cada persona.

En un entorno de empatía, donde no se juzga, sino que se acepta a cada persona como es, se dan los elementos necesarios para que la persona pueda indagar en sí misma. La capacidad expresiva de la música la dota de una capacidad inigualable para recrear escenarios simbólicos de nuestra realidad cotidiana y elevarla a aquello que deseamos desplegar en nuestra vida.

La Musicoterapia Humanista trabaja con todos los aspectos que nos conforman como seres humanos: mental, corporal, emocional y espiritual. El terapeuta acompaña a la persona en sus procesos vitales a través de diferentes técnicas en las que se desbloquean las limitaciones que impiden que la persona alcance su potencial.

Desde el embarazo y gestación de un bebé hasta los últimos momentos de vida de una persona, la musicoterapia puede acompañar cualquier enfermedad y proceso por los que atraviesa el ser humano. En un bebé prematuro, la música es crucial para favorecer su desarrollo y recuperación, proporcionar armonía y seguridad, ganar peso y facilitar el enganche al pecho de su madre. En una persona mayor con un proceso degenerativo, la música es una de las capacidades que siguen activas, proporcionando un espacio de seguridad y confort, permitiéndole a la persona seguir desarrollándose en un área. Entre medias de todos estos procesos, podemos encontrar múltiples ejemplos para los que la musicoterapia puede ser útil en niños, adolescentes y adultos, mejorando su calidad de vida, activando conexiones cerebrales y mejorando su rendimiento, aliviando su estrés, otorgando comprensiones a sus emociones y acercándole a lo que puede llegar a ser en el máximo desarrollo de su potencial.

No es necesario tener conocimientos musicales para participar en un proceso terapéutico musical.

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